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Psicologos en Rosario - PSICOLOGOS ROSARIO .COM

Terapias alternativas integrales, para vivir en armonia mente/cuerpo/espiritu

 

 

Practicamos una Psicología que enfatiza la búsqueda de armonía y del "Dharma" como estado natural de paz y plenitud.

Entendemos que la enfermedad surge como resultado de un conflicto entre cuerpo, mente y espíritu y desaparece cuando estos aspectos vuelven a armonizarse en el camino de la terapia. 

Sentimos  la psicología como una disciplina creativa, que puede expresarse  de maneras diferentes en relación con personas diferentes. Todos los seres humanos tienen particularidades únicas y los psicólogos podemos facilitar su manifestación, amalgamando conocimientos, técnicas, sentido común y respeto por las diferencias.

Proponemos una Psicología que ayuda en el reencuentro con los ideales postergados. Utilizamos técnicas de "Visualización Creativa" para rescatar experiencias vitales positivas y empezar a crear una realidad nueva, dinámica. Creemos que el psicólogo puede ser de ayuda en procesos para entender y superar traumas.

Nuestro trabajo puede facilitar la ampliación de las percepciones sensoriales y extrasensoriales, introduciendo conceptos orientales para una concepción integral, trascendente, superadora de lo individual y de lo material. La dimensión "Transpersonal" apunta a la superación del conflicto personal en el camino de la unión en la multiplicidad, de la atención de la emergencia espiritual como un estado que propende cambios positivos.

Para algunas personas la "Terapia de Vidas Pasadas" o TVP puede ser un camino interesante en la búsqueda de la trascendencia o de sentido. Trabajamos en estas experiencias con relajación guiada y meditación -accediendo por medio del "Estado Cerebral Alfa" (ver artículo) sobre Terapia de Vidas Pasadas)

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Psicólogos Rosario
A. Adriana Didier y Pablo G. Leonardi (Psicólogos)
 

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Tratamiento de ansiedad, fobias, manías, depresión, angustia, obsesiones, bipolaridad, problemática sexual, anorexia y bulimia, conflictos y crisis espirituales, estados de emergencia espiritual.

 

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La Gran Cadena del Ser Ken Wilber *Tomado del libro "Gracia y Coraje" de Kent y Treya Wilber. 1) El argumento fundamental de la Filosofa perenne es que los seres humanos estamos constitudos por la llamada Gran Cadena del Ser, es decir, somos: materia, cuerpo, mente, alma y espritu. 2) Por eso es extraordinariamente importante determinar el nivel, o niveles (fsico, emocional, mental o espiritual) en donde se origina la enfermedad. 3) Para el tratamiento principal (aunque no necesariamente exclusivo) de una determinada enfermedad resulta de capital importancia utilizar un procedimiento congruente, con el "mismo nivel" en el que el problema se manifiesta. Es decir, intervenir fsicamente en las enfermedades fsicas, utilizar la terapia emocional para los trastornos emocionales, los mtodos espirituales para las crisis espirituales, etctera. En el caso de haber descubierto la presencia de una combinacin de causa entonces tambin conviene desplegar una combinacin pertinente de tratamientos. 4) Esto es algo sumamente importante porque si te equivocas en el diagnstico y crees que el problemas se origina en un nivel superior al que realmente tiene lugar creas culpabilidad y si lo ubicas, en cambio, en un nivel inferior generas desesperacin. En ambos casos, el tratamiento ser ineficaz y tendr el inconveniente adicional de agobiar al paciente con el peso de la culpa o la desesperacin que ocasiona un diagnstico equivocado. Si una persona es atropella por un autobs y le rompe una pierna, por ejemplo, nos encontraremos en presencia de enfermedad fsica que requerir, por tanto, de los remedios fsicos apropiados: volver a colocar el hueso en su lugar y enyesar la pierna; lo cual sera una intervencin del "mismo nivel". Pero, en un caso as, no resulta nada pertinente sentarse en medio de la calle y visualizar que la pierna se rehabilita sola. Esta, sin embargo, es una tcnica propia del nivel mental, e ineficaz por tanto para resolver los problemas de tipo fsico. Si, adems, quienes te rodean te censuran diciendo que tus pensamientos fueron los que terminaron provocando ese accidente y que deberas ser capaz de solucionar el problema de la pierna recurriendo exclusivamente a tus pensamientos, lo nico que ocurrir es que te sentirs culpable, te hars reproches y perders autoestima.Esa sera una manera sumamente inadecuada de mezclar niveles y tratamientos. Por el contrario, la falta de autoestima debido a ciertos guiones interiorizados en la infancia que afirman que eres malo o incompetente, constituye un problema propio del nivel mental que exige una intervencin adecuada al nivel mental, como la visualizacin o las afirmaciones, por ejemplo (una intervencin, en definitiva, que se ocupa de reescribir los guiones personales, cosa de la que se ocupa, por ejemplo, la terapia cognitiva). En tal caso, recurrir a intervenciones propias del nivel fsico (como tomar megavitaminas o cambiar la dieta alimenticia, por ejemplo) no resultar muy eficaz (a menos que padezcas tambin un desequilibrio vitamnico que agrave el problema). Pero si slo utilizas recursos fsicos, terminars desesperndote porque el nivel del tratamiento que habrs elegido es simplemente inadecuado para tratar ese problema. As pues, el planteamiento general ante cualquier enfermedad debera comenzar tratando de determinar el nivel en el que se presentan la anomalas y procediendo desde abajo hacia arriba. Quiero decir que: primero habra que buscar las posibles causas fsicas; luego habra que pasar a las posibles causas emocionales, despus a las causas mentales y por ltimo, habra tambin que pasar revista a las posibles causas espirituales. Es muy importante que procedamos as porque hoy en da sabemos que muchas enfermedades cuyo origen se achacaban antiguamente a causas exclusivamente espirituales o psicolgicas dependen de factores fsicos o genticos. Antiguamente, por ejemplo, se crea que el asma se deba a una "madre asfixiante", pero, hoy en da, se sabe que su origen y su aparicin obedecen, en gran medida, a causas biofsicas. Algo parecido ocurre en el caso de la tuberculosis (que se explicaba como la consecuencia de una "personalidad destructiva"), o la gota ( el fruto de la debilidad moral) por ejemplo, as como la profusa creencia en una "personalidad propensa a la artritis" tampoco super la prueba del tiempo. En cualquier caso, hay que ser muy conscientes de que todas estas interpretaciones no hacen ms que generar culpabilidad en quienes padecen la enfermedad y que los tratamientos, por su parte, no funcionan en absoluto porque corresponden a un nivel inadecuado. Con todo esto no quiero decir que los tratamientos propios de otros niveles no puedan ser muy importantes como factores auxiliares o coadyudantes porque est muy claro que complementariamente tambin pueden ser tiles. En el caso sencillo de la fractura de pierna, por ejemplo, las tcnicas de relajacin, visualizacin, las afirmaciones, la meditacin y la psicoterapia, pueden, en caso necesario, ayudar a crear un ambiente ms equilibrado en el que la curacin fsica podr producirse con mayor fcil y rapidez. Una persona aquejada de una enfermedad grave puede beneficiarse de estas tcnicas y experimentar cambios muy profundos, pero de eso a decir que contrajo la enfermedad por que requera de esos cambios es un absurdo. Eso sera los mismo que argumentar que, dado que la aspirina hace descender la fiebre, la fiebre se debe a una carencia de aspirina. Ahora bien, la mayor parte de las enfermedades no se originan en un nivel concreto y definido. Adems, todo lo que ocurre en un determinado nivel o dimensin de la persona afecta, en mayor o menor medida, a todos los dems niveles. Segn la teora de los sistemas, cuando un nivel inferior provoca efectos en los niveles superiores se habla de "causalidad ascendente" y cuando un nivel superior tiene efectos o influye sobre los niveles inferiores se habla, por el contrario, de "causalidad descendente".Por consiguiente, la cuestin es: cunta causalidad descendente ejerce la mente (nuestros pensamientos y nuestras emociones) en la enfermedad fsica?Y la respuesta parece ser: "Mucha ms de la que anteriormente se pensaba pero mucho menos de la que piensan los tericos de la New Age". La nueva escuela de la Psiconeuroinmunologa (PNI) ha encontrado evidencia convincente de que nuestros pensamientos y nuestras emociones influyen directamente en el sistema inmunolgico. El efecto no es grande pero resulta claramente discernible. Esto, por supuesto, es lo que caba esperar del axioma de que cada nivel, afecta a todos los dems aunque en un grado limitado. Pero la medicina empez siendo una ciencia propia del nivel fsico e ignor la influencia de los niveles superiores en la gnesis de una enfermedad fsica ("el fantasma en la mquina"). La PNI, por su parte, ha aportado el correctivo necesario, ofreciendo una visin ms equilibrada. La mente puede afectar al cuerpo en un grado limitado pero no, por ello, insignificante. En este sentido se ha descubierto que la imaginacin y la visualizacin tal vez sean los ingredientes ms importantes de la influencia (limitada pero no, por ello, insignificante) que la mente ejerce sobre el cuerpo y el sistema inmunolgico Pero por qu las imgenes? Si consideramos una versin ampliada de la Gran Cadena de ser (materia, sensacin, percepcin, impulso, imagen, smbolo, concepto, etctera) podremos observar que las imgenes constituyen el nivel inferior ( y, por consiguiente, ms primitivo de la mente), un estrato que se halla, por lo tanto, en contacto directo con las facetas superiores del cuerpo. En otras palabras, la imagen es el vnculo que conecta directamente a la mente con el cuerpo (con sus humores, sus impulsos, su bioenerga, etctera). As pues, nuestros pensamientos y conceptos superiores se pueden traducir hacia abajo en forma de imgenes sencillas y parece que estas imgenes ejercen una influencia limitada pero apreciable e inmediata sobre los sistemas corporales (por va del afecto o del impulso, el siguiente estrato descendente). A la vista de todo esto, parece que el estado psicolgico desempea un papel en toda enfermedad y estoy completamente de acuerdo en que ese componente debera aprovecharse al mximo, ya que, en una situacin crtica, puede resultar decisivo para inclinar la balanza hacia el lado de la salud. Pero esperar ese resultado en casos no tan evidentes constituye una flagrante ignorancia. Por lo tanto, como escriben Steven Locke y Douglas Colligan en The healer within, toda enfermedad tiene un componente psicolgico y, por consiguiente, los factores psicolgicos no deberan desatenderse en ningn proceso curativo. Pero, prosiguen los autores, el problema es que la gente ha confundido el trmino psicosomtico (que significa que un proceso de enfermedad fsico puede verse afectado por factores psicolgicos) con el de psicgeno (que significa que la enfermedad se debe exclusivamente a factores psicolgicos). Los autores afirman: "En un sentido estricto, bien podra decirse que toda enfermedad es psicosomtica. Quiz haya llegado ya el momento de renunciar por completo al trmino "psicosomtico". Porque tanto al pblico como algunos mdicos estn utilizando el trmino psicosomtico (que significa que la mente puede influir sobre la salud corporal) como un sinnimo de psicgnico (que significa que la mente puede provocar enfermedades en el cuerpo).Pero de este modo se pierde el verdadero significado de la enfermedad psicosomtica. Como sugiere Robert Ader: "No estamos hablando de la causa de la enfermedad sino de la interaccin entre sucesos psicolgicos, las habilidades de enfrentamiento y las condiciones biolgicas preexistentes". Los mismos autores mencionan la existencia de otros factores, como la herencia, el estilo de vida, las drogas, la ubicacin geogrfica, la profesin, la edad y la personalidad. Es la interaccin entre todos ellos ( a los que yo aadira tambin los existenciales y espirituales) lo que parece influir en el origen y el desarrollo de una determinada enfermedad fsica. Aislar uno de ellos e ignorar a los dems constituye, pues, un exceso de simplificacin que carece de sentido. Entonces de dnde proviene la idea " Nueva Era" de que la mente, por s sola, provoca y cura todo tipo de enfermedades fsicas). Pues bien, despus de todo, sus propagadores afirman que se asienta firmemente en las grandes tradiciones msticas y espirituales de todo el mundo. Pero aqu, en mi opinin, pisan un terreno muy resbaladizo. Segn Jeanne Achterberg, autora de Imagery in healing (un libro que recomiendo encarecidamente ), el origen de esa nocin se remonta histricamente a las escuelas del Nuevo Pensamiento, o del Pensamiento Metafsico, que se desarrollaron a partir de una lectura (distorsionada de Emerson y Thoreau de Nueva Inglaterra) quienes basaron gran parte de su obra en el misticismo oriental. Pero este tipo de escuelas, entre las cuales cabe destacar a la Ciencia Cristiana, parecen confundir el acertado concepto de que "La Divinidad lo crea todo" con la nocin errnea de que "Como soy uno con Dios, yo lo creo todo". Esta postura, comete dos errores con respecto a los cuales creo que hubieran discrepado decididamente tanto Emerson cono Thoreau. Por una parte, que Dios es un padre que interviene en su creacin, en lugar de su Realidad, Mismidad o Condicin y, por la otra, que tu ego es uno con ese Dios padre y que, por consiguiente, puede intervenir y manipular el universo que le rodea. Pero en las tradiciones msticas no he encontrado absolutamente nada que permita sostener tales afirmaciones. En mi opinin, pues, ni la versin primitiva del karma ni las enseanzas ms evolucionadas prestan el menor apoyo a estos conceptos tan barajados por la "Nueva Era".Entonces de dnde proviene esa nocin?. A partir de ese punto expondr mi propia teora sobre el origen de este tipo de creencias. No voy a relacionarme compasivamente con el sufrimiento causado por esas nociones sino que voy a intentar encasillarlas, clasificarlas y elaborar teoras sobre ellas, porque pienso que algunas de ellas son peligrosas y deben ser atajas a tiempo, aunque slo sea para evitar que sigan ocasionando ms sufrimiento. Quiero aclarar que mis comentarios no van dirigidos a esa gran mayora de personas que cree de manera inocente, ingenua e inocua en esas ideas, sino ms bien a los lderes de este movimiento: individuos que imparten seminarios sobre crear tu propia realidad, que organizan talleres en los que se ensea por ejemplo, que el cncer es una consecuencia exclusiva del resentimiento; que la pobreza es obra tuya y la opresin algo que t mismo construyes a tu alrededor. No dudo de las buenas intenciones de esas personas pero, en mi opinin, son peligrosos porque desvan la atencin de ciertos niveles reales (como el fsico, ambiental, legal, moral y socioeconmico, por ejemplo, en los que tanto trabajo debe realizarse todava En mi opinin, este tipo de creencias revisten las caractersticas inconfundibles de una visin mgica e infantil del mundo propia de los trastornos de la personalidad narcisista, entre los cuales se debe destacar la grandiosidad, la omnipotencia y el narcisismo. La idea de que los pensamientos no slo influyen en la realidad sino que la crean son el corolario directo, a mi parecer, de la diferenciacin incompleta de las fronteras del ego. En tal caso, los pensamientos y los objetos no estn claramente diferenciados y, por consiguiente, desde ese punto de vista, manipular el pensamiento constituye una manera omnipotente y mgica de manipular el objeto. Creo que la cultura hiperindividualista de Norteamrica (que alcanz su cenit en la "dcada del yo") foment la regresin a los niveles mgicos y narcisistas. Creo tambin (con Robert Bellah y Dick Anthony) que la aparicin de estructuras sociales ms cohesivas hizo que la gente volviera a sus propios recursos, lo cual tambin ayud a reactivar las tendencias narcisistas. Pero no debera entenderse con todo esto que estoy condenando globalmente a todo el movimiento "Nueva Era". Despus de todo se trata de una bestia multicfala y posee aspectos (como la importancia de la intuicin y la existencia de conciencia universal) que se basan en principios genuinamente msticos y transpersonales. Lo nico que ocurre es que cualquier movimiento autnticamente transpersonal siempre congrega a su alrededor a un gran nmero de elementos prepersonales, simplemente porque ambos no son personales. Y es precisamente esta confusin, en mi opinin, entre el "pre" y el "trans", la que constituye uno de los problemas fundamentales del movimiento de la "Nueva Era". Veamos un ejemplo concreto basado en la investigacin emprica. Durante las revueltas de Berkeley en protesta contra la guerra de Vietnam, un equipo de investigadores someti a una muestra representativa de estudiantes al test de desarrollo moral de Kohlberg. De hecho, los estudiantes objetaron a la guerra su inmoralidad, pero desde que nivel de desarrollo moral actuaban los estudiantes?. El resultado de la investigacin concluy que slo un pequeo porcentaje de los estudiantes (alrededor del 20%) actuaban realmente desde las etapas postconvencionales (o transconvencionales), es decir, que sus objeciones no se basaban en las normas de ninguna sociedad concreta ni en un simple capricho personal sino en principios universales sobre el bien y el mal. As pues, sus creencias sobre la guerra podan ser exactas o no pero su razonamiento moral se hallaba muy evolucionado. La mayora, sin embargo, de los protagonistas de la protesta (en torno al 80%) resultaron estar en la fase preconvencional, lo cual significa que su razonamiento moral se basaba en motivos personales fundamentalmente egostas. Su rechazo a la guerra no se basaba en que fuera inmoral ni en que les preocupara realmente el pueblo vietnamita sino en que no queran que nadie les dijera lo que tenan que hacer. Sus motivos, por consiguiente, no eran universales ni sociales sino puramente egostas. Y como era de esperar, apenas si haba estudiantes que se hallaran en el nivel convencional (el nivel de "mi pas, con razn o sin ella"), ya que este tipo de estudiantes no tenan motivo alguno para protestar. El estudio, en otras palabras, conclua que un reducido nmero de estudiante verdaderamente post o transracionales congreg a su alrededor a un gran nmero de tipos preconvencionales sobre la base de que ambos grupos no eran convencionales. Del mismo modo, creo que, en el movimiento de la "Nueva Era", un pequeo porcentaje de elementos y principios autnticamente msticos, transpersonales o transracionales ha atrado a un nmero enorme de elementos prepersonales, mgicos y preracionales , simplemente porque ambos no son racionales, no convencionales y no ortodoxos. Son estos elementos prepersonales y prerracionales, los que afirman, como lo hacan los estudiantes preconvencionales, que cuentan con la autoridad y el respaldo de una condicin "superior", cuando me temo que lo nico que estn haciendo sea justificar racionalmente una actitud meramente ombliguista. Como seala Jack Engler, se sienten atrados por el misticismo transpersonal como una forma de racionalizar sus inclinaciones prepersonales. La clsica falacia "pre/trans". Coincido tambin con William Irwin Thompson en que un 20% del movimiento "Nueva Era" es traspersonal (trascendental y autnticamente mstico) y un 80% es prepersonal (mgico y narcisista). Una manera sencilla de reconocer a los elementos transpersonales es que no les suele gustar que les califiquen de "Nueva Era", ya que no tienen nada de "nuevo", sino que su punto de vista es, por el contrario, perenne. En el campo de la psicologa transpersonal nos vemos obligados a diferenciarnos continuamente (obviamente de la manera ms delicada y amable posible) de todo tipo de tendencia prepersonales, porque confieren a todo el campo una reputacin "inconsistente y "boba". No estamos en contra de las creencias prepersonales, lo nico que ocurre es que tenemos dificultades en admitir esas creencias como si fueran transpersonales. Nuestro amigos "inconsistentes" se ponen furiosos con nosotros porque suelen pensar que slo hay dos actitudes en el mundo: la racional y la no racional y consideran, en consecuencia con su forma de pensar, que deberamos unirnos a ellos en contra el campo racionalista. Pero en realidad, no existen dos sino tres actitudes diferentes: la prerracional, la racional y la transracional;y de hecho los Psiclogos trasnpersonales nos hallamos ms cerca de los racionalistas que de los prerracionalistas. No hay que olvidar que: " los niveles superiores trascienden pero incluyen a los inferiores" que el espritu es translgico, no antilgico y que no se limita a rechazar a la lgica sino que la adopta y va ms all de ella. Cualquier principio transpersonal debe superar la prueba de la lgica y entonces ( y solo entonces) trascenderla con sus propias intuiciones adicionales. Me temo, pues, que algunas de las tendencias "inconcientes" de nuestro entorno no se hallen ms all de la lgica sino, por el contrario, ms ac de ella. Lo que nosotros estamos intentando hacer es separar los elementos autnticos, universales y "verificados en el laboratorio" del desarrollo mstico, de aquellas otras tendencias ms singulares, mgicas y narcisistas. Se trata de una tarea difcil y llena de trampas y no siempre la llevamos a cabo de la manera correcta. Los lderes en este campo son Jack Engler, Daniel Brwn, roger Wals, William Irwin Thompson y Jeremy Hayward.